Pues Dios amó tanto al
mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él, no
perezca, sino que tenga vida eterna. Dios no envió su Hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que los del mundo sean salvados por medio de él.
San Juan
3:16-17
Y aquel que es la Palabra
tomó cuerpo humano y vivió entre nosotros por algún tiempo. Nosotros hemos
visto su gloria, que es la gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de
amor y de verdad.
San
Juan 1:14
El último día de
la fiesta era el más importante. En ese día Jesús se levantó y dijo con voz
fuerte:
-Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. El
que cree en mí, como dice la Escritura, de su corazón brotarán ríos de agua
viva.
Con eso Jesús quería decir que los que
creyeran en él iban a recibir el Espíritu Santo; pues todavía no había
venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificada todavía.
San Juan
7:37-39
Jesús hizo, además,
muchas otras señales milagrosas delante de sus discípulos, que no están
escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que ustedes crean que
Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer, tengan vida como
creyentes en él.
San
Juan 20:30-31
-Si ustedes siguen
firmes en lo que les digo, llegarán a ser de veras mis discípulos; y
conocerán la verdad, y la verdad les dará libertad.
San
Juan 8:31-32
Dios llega al hombre
El nuevo
testamento de nuestro señor Jesucristo
(versión popular)
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