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Y
subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, á Judea, á la ciudad de
David, que se llama Bethlehem, por cuanto era de la casa y familia de David; Para
ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días en que ella había de
parir. Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y
acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Y
había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la
noche sobre su ganado. Y he aquí el ángel del Señor vino sobre ellos, y la
claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor. Mas el
ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será
para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que
es CRISTO el Señor. Y esto os será por señal: hallaréis al niño envuelto
en pañales, echado en un pesebre. Y repentinamente fué con el ángel una
multitud de los ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decían: Gloria en
las alturas á Dios, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. (Reina-Valera Antigua)
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